Buenas...
Como dice el dicho, "yerba mala nunca muere", así que acá estoy de vuelta..
Éstos últimos días estuve un poco metido en otras cosas, o como vulgarmente se diría, estuve algo colgado, no porque no tuviese nada que escribir, ya que por supuesto, es hasta el día de hoy que me sigo sorprendiendo ante el extraño proceder de éstas criaturas tan especiales que son los viciosos...
Cómo muchos de ustedes sabrán, la adicción al juego es un camino de ida. Es muy difícil salir, y los pocos afortunados que logran hacerlo, sólo lo hacen temporalmente, tiempo durante el cual presentan graves secuelas del increible comportamiento que estamos acostumbrados a ver.
Voy a citar brevemente algunas situaciones, para poder graficar (o tratar de hacerlo al menos), la gravedad de esas secuelas...
La más común que podemos encontrar, casi a diario, es la pérdida de la noción del tiempo: es muy sencillo encontrarnos con gente que, simplemente, no tiene ni idea de en que día y/o fecha vive, es decir, por ejemplo, aquellos que talvez vienen un lunes, completamente convencidos de que es viernes, y viceversa...
Así como la pérdida de la noción del tiempo, es normal el observar una importante pérdida de la capacidad de aprendizaje. Se podría decir que es súper normal, eso se ve SIEMPRE; gente que viene a jugar de tres a seis veces por día, que al cabo de mucho tiempo de adquirida ésta costumbre, todavía se niegan a aprender los horarios de los sorteos en los cuales participan, e incluso sus días y horarios de cierre.
Ambas dolencias, por llamarlas de alguna forma, que acabo de exponer, son, como también ya dije, las que se ven casi a diario; pero hay algunos otros casos particulares, los cuales presentan, cada uno, sus síntomas propios.
Como no sería facil tipificarlos, voy a tratar de hacerme entender mediante la exposición de ciertos diálogos correspondientes a situaciones particulares.
SITUACIÓN I:
Ésto que voy a pasar a contarles es algo bastante reciente, lo cual no tuve el agrado de presenciar ya que ocurrió fuera de mi horario de trabajo, por lo que se me dió a conocer gracias al relato de Lucas, mi compañero.
Todo transcurre normalmente (sí es que hay algo de normalidad en todo lo que escribo), una tranquila mañana en Villa Martelli. Ésta jornada deja de ser tranquila cuando hace su aparición una extraña figura:
CLIENTE: Hola, vengo a buscar los anteojos para ver de cerca a nombre de X.
LUCAS: ¿Cómo perdón? ¿Tiene hecha una jugada a nombre de X y la viene a retirar?
CLIENTE: No, no, vengo a buscar los anteojos para ver de cerca...
LUCAS: Ehmm... disculpe, pero la óptica está en la otra cuadra...
(hace su aparición un tercer personaje, acompañante del extraño cliente)
AMIGO DE CLIENTE: Ahhhhh, ésta no es la óptica, es la agencia de lotería...
CLIENTE: Ahhhh, disculpá, pensé que ésta era la óptica...
LUCAS: Yo pensé que había hecho una jugada a nombre de X y la venía a retirar...
CLIENTE: No, no, bueno, disculpa, chau.
Conclusión: El hombre, seguramente, al estar tan cegado por el vicio, creyó estar llendo a la óptica, cuando en realidad su cuerpo lo llevó, como tantas otras veces, a la agencia de lotería, hecho del cual no se dió cuenta hasta el momento en que fue más que evidente...
SITUACIÓN II:
A diferencia de lo anterior, lo que paso a relatarles si ocurrió en mi presencia. Es un poco más corto, pero no por eso menos sorprendente...
Era una tarde como cualquier otra, cuando de pronto llega una mujer, una mujer a la cual no veo regularmente y con la cual desarrollé el siguiente diálogo:
YO: Hola, buenas tardes.
CLIENTA: Hola, que tal, te quería hacer una consulta...
YO: Si, decime.
CLIENTA: Vos me podrías decir mi horóscopo de hoy?
(sofocada expresión de gracia y sorpresa)
YO: Y, la verdad que no...
CLIENTA: Ah, bueno, disculpa, gracias igual...
YO: De nada, chau.
Sin palabras...
A veces ésta especie de locura llega incluso a afectar al mismo agenciero, como es el caso de mi ex compañera de trabajo, la cual se encuentra actualmente bajo tratamiento psiquiátrico, según la versión oficial; por problemas matrimoniales. Pero... ¿fue realmente eso? ¿o fue en realidad el trato constante con una especie que aparentemente puede llevarlo a uno hasta la locura?
Otra incógnita que nunca develaremos...
jueves, 5 de junio de 2008
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